¿Corcho natural o Sintético?

Ultimamente es muy común ver corchos de silicona en una botella de vino albariño. Acostumbrados a ver el corcho natural en las botellas, la primera vez que vemos un corcho sintético surge la pregunta del millón, ¿y esto no estropeará el vino? ¿Influye realmente en el vino? Os dejamos con un listado con las principales diferencias entre los corchos naturales y los sintéticos.

 

 

El corcho natural:

  • Absorbe el color y el olor del vino: si es de color rojizo y débil es un reserva, en cambio si es un color mas amoratado y fuerte podemos saber que es un vino joven. El olor que se queda en el corcho es bueno, porque si el corcho huele a corcho es porque algo ha fallado.
  • Protege al vino de la entrada del oxigeno: siempre que se guarde la botella en posición horizontal.
  • Puede verse afectado por el TCA (tricloroanisol) Es uno de los compuestos responsables de que los vinos embotellados contaminados presenten gusto y por a moho o a humedad.
  • Los vinos pueden evolucionar.
  • Corre riesgos de ruptura.

El corcho sintético:

  • No absorbe el color ni el olor: no nos sirve para hacer una primera toma de contacto con el vino.
  • Protege el vino de la entrada de oxigeno y de otras bacterias en cualquier posición.
  • No contiene TCA (tricloroanisol).
  • No se recomienda para vinos con evolución.
  • Es mas barato.
  • No corre riesgos de ruptura.

Como veis, cada uno tiene sus pros y sus contras. A pesar de que el corcho natural permite que el vino siga evolucionando, no son pocos los riesgos de ruptura, o de que se estropee el vino si no está bien el corcho. Mientras, un corcho sintético te garantiza la conservación, pero no deja que el vino siga creciendo en la botella. Para vinos albariños, no parece que sea un problema emplear corchos sintéticos.